La tarta de cumpleaños

Tenía seis años (soy el de azul a la izquierda) y no entendía por qué siempre me tocaba compartir plato y trozo de tarta con mi primo Andrés. Los dos teníamos la misma edad aunque él siempre me recordaba que era mayor porque había nacido cinco meses antes, a mi eso me fastidiaba muchísimo. Por aquel entonces ser mayor que otra persona era una de las cosas más importantes de las que podías presumir.
Aquella tarde se celebraba el cumpleaños de Adriana, la hermana de Andrés. En todos los cumpleaños se abría la mesa grande, se ponía un mantel que sólo se usaba en ocasiones especiales y todo se llenaba de vasos y platos de plástico.
-Luego se recoge más fácilmente y no hay que fregar –decía mi abuela que siempre tenía soluciones prácticas para todo.
Recuerdo el olor a tortilla de patata, a mejillones, a jamón recién cortado, a queso, a los diferentes perfumes de mis tías. Cuando llegaba el momento de apagar las velas todos los niños nos agolpábamos detrás del que cumplía años, soplaba las velas y posábamos para la foto. Después se volvían a encender y soplábamos todos juntos.
Cuando acababa de comer la tarta todos iban a jugar a las habitaciones pero yo me quedaba en el salón con mis pasatiempos individuales. Solía contar cosas absurdas como el número de personas que llevaban gafas, el número de veces que estaba fotografiado en los cuadros de la pared del salón de mi abuela o el número de trozos de tarta que mi primo Raúl se había comido.
Hoy vuelve a ser el cumpleaños de Adriana, tenemos dieciocho años más y todavía seguimos soplando todos juntos las velas de la tarta.
Tags: Recuerdos, familia, retro
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4 Julio 2008 at 6:28 PM
pues felicidades… y sigue pidiendo deseos y soñando…
besos
4 Julio 2008 at 9:38 PM
Muchas felicidades para Adriana!
Aunque compartir es amar, cuando eres niño suele ser un fastidio, así que no me extraña tu molestia. Al fin y al cabo, si eran de platos de plástico, te podían haber dado uno para tí solo.
Por cierto, muy buena la foto!
4 Julio 2008 at 11:01 PM
Nosotros lo celebrábamos así también. Luego con los años ya no, claro.
Tus pasatiempos los he practicado yo más de mayor. Y me han llamado zumbado por eso, pero entretienen, o no??
4 Julio 2008 at 11:46 PM
Esa tradición del cumpleaños en casa con la tarta hecha por mamá ya se perdió. Ahora se llevan los bonos de CINESA para que los niños vean una película, con palomitas y coca cola, o parques temáticos, o grandes áreas de juego especializadas en organizar este tipo de eventos.
Cuando yo era pequeño mi madre compraba una bolsa grande de caramelos para repartir en el cole… Ahora se llevan bolsas preparadas de chuches.
Todo para mayor comodidad…
Se pierden las tradiciones.
PD: ¿Tienés sólo 24 años? Perdona, pero a día de hoy a mí no me hace ni pizca de gracia ser mayor que el resto… ¬¬”
4 Julio 2008 at 11:57 PM
Las tradiciones se pierden, es verdad, todo viene hecho, hay tiendas de regalos que nos lo ponen fácil para no tener que pensar que es lo que le gusta a la otra persona. Cada día el mundo es más impersonal.
ídem, sí, tengo 24 años
5 Julio 2008 at 12:06 PM
Ay… aquellos cumples de nocilla y foigras (creo que nunca antes había escrito “foigras”) en los que luego, bajabas a jugar a la calle con los amigos, a correr y caerte, y las madres se quedaban en casa con el café y los cotilleos. Nunca os han regalado una especie de imitación de lámpara de sobremesa, pero que en realidad era un ambientador? se llevó mucho en mi pueblo a principios de los 90! jajajaja! Felicidades a la cumpleañera! El 84 la mejor cosecha!!
5 Julio 2008 at 1:05 PM
Que suerte tienes, David
Mi familia ya no se reúne para esas cosas. La última vez fue para el 54º cumpleaños de mi madre (después de 10 años sin vernos todos) y no sabes lo que nos reimos ¡Volvimos a tirarnos la comida, por debajo de la mesa, a jugar al escondite y a pintarle la calva a mi abuelo, mientras dormía la siesta! Así que disfruta de esos momentos, que la mayoría no podemos
P.D.: ¡Muchas felicidades para Adriana!
P.P.D.: ídem, recuerda que las buenas personas, como los buenos vinos, mejoran con el tiempo ¡Que somos de la cosecha del 78 y esa es de lo mejorcito!
5 Julio 2008 at 8:13 PM
Qué chulo el post. Todos los cumpleaños de cuando éramos pequeños eran iguales, no?. Por cierto, qué cara de susto tienes en la foto. Saludos.
5 Julio 2008 at 10:16 PM
Hace mucho que no hago nada de eso con mi familia, sólo las navidades, y siempre falta alguien… Se echa de menos
Eres muy afortunado!
6 Julio 2008 at 10:49 AM
Pues sí, pues sí, kazemusha… si hasta el gobierno de turno nos regaló una Constitución Española cuando hicimos los 18 por haber nacido el mismo año que se aprobó “la Carta Magna”.
Pero quien pillara los 24 o incluso los 20 para vivir la mejor década de nuestra vida con la libertad que hay ahora…
6 Julio 2008 at 11:27 PM
Jajaja, ahí les duele ídem
Pero una cosa te digo ¡NI LOCO VUELVO A LOS 20! De libertades jamás me pude quejar… Sólo de no tener el cuerpo que tengo ahora, ya podía ahberlo tenido entonces
6 Julio 2008 at 11:50 PM
hay cosas que nunca cambian….
7 Julio 2008 at 11:14 AM
A mí no me separan muchos años de los 20, pero aún así, prefiero mi ahora
Habré perdido tradiciones, me estará saliendo alguna arruga, pero estoy mejor que nunca
7 Julio 2008 at 9:53 PM
Espero que ya no tengas que compartir la tarta con el primo Andrés, y que hayas cambiado el tipo de juegos, seguro que los de la habitación son mucho más jugosos. Muack.
Idem niño, quién pillara los tuyos. Bisou
8 Julio 2008 at 11:50 AM
No hace falta que digas que eres el de azul… anda que no se nota!!!!
8 Julio 2008 at 6:12 PM
A todo esto…esa cara de susto porqué era? jajajajjaja… es genial!!!
^^
9 Julio 2008 at 2:27 AM
Yo creo que era una cara de “¿son necesarias tantas fotos de lo mismo?”, pero tampoco podría asegurarlo. Creo que esa misma cara la sigo poniendo ahora en algunas fotos, jaja.