Armado con una escoba de mango azul

Tener una vecina adicta a los libros de autoayuda tiene sus ventajas, ya que en caso de necesitar un consejo sólo tienes que llamar a su puerta para recibir algunas teorías y ejemplos que te ayudarán a superar tu problema. Tener una vecina adicta a los libros de autoayuda también tiene sus inconvenientes, puede que en cualquier momento sufra una crisis emocional y sea ella la que llame a tu puerta en busca de esos consejos que un día te dio y ahora quiere que le devuelvas.

Ana tiene 31 años y vive sola, toda su familia es de León y suele visitarles uno o dos fines de semana al mes.

-Voy en un autobús clase Supra –me dice siempre que se despide de mi- es un viaje muy pesado y si no tengo espacio suficiente me duelen las piernas.

-Vaya, vas a ir como una reina –le contesto sonriendo e intentando recordar cuándo fue la última vez que cogí un autobús para hacer un viaje así. Creo que fue cuando tenía dieciséis años y fui a uno de esos horribles campamentos que organiza el ayuntamiento cuyo plan alimenticio consiste en cebar a los adolescentes de proteínas y carbohidratos.

Anoche Ana llamo a mi puerta a las 4:43 de la madrugada.

-¡David! ¡Ay, David! ¡Abre, abre la puerta! –acostumbrado recibir una visita suya de ese tipo cada veinte días, me levanté, busqué la parte de arriba del pijama a rayas de H&M que aún conservo de la temporada pasada, me coloqué (sin éxito) un poco el pelo y salí a abrir la puerta.

-¡David! ¡Entra y mátala! ¡Entra y mátala! –su tono de voz era una mezcla entre Karmele Marchante y la niña de El Exorcista.

Entré en su casa armado con una escoba de mango azul. Seguí sus indicaciones y me dirigí hasta el salón donde allí estaba esa horrible y peligrosa amenaza: una lagartija. Parece ser que con este tiempo tan extraño de ahora calor, ahora lluvia, el animalito se había despistado y había entrado en su casa. Por supuesto no utilicé la escoba como arma, sólo le di un par de empujoncitos para sacarle al pasillo, meterle en el ascensor, bajar al portal y sacarle a la calle. La lagartija ni se quejó y obedeció todas mis órdenes-escobares sin rechistar.

-¿Y si vuelve a entrar?

-Ana, entonces la escoba no será suficiente, usaremos también la aspiradora.

Ella sonrío, yo sonreí y ambos pudimos volver a nuestras casas para dormir sabiendo que, por lo menos por esta noche, nada ni nadie volvería a despertarnos.

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23 Comments on “Armado con una escoba de mango azul”

  1. kailing Says:

    Mmmm, menos mal que no vive en el sitio ese de las culebras en el tejado… que si no, no se si nuestro heroe desconocido se atreveria a entablar ese dialogo sobre conflictos territoriales armado con una simple escoba azul…

  2. RMN Says:

    Conseguiste bajar a la lagartija en el ascensor??
    Eres el nuevo Angel Cristo.

    Yo ayudé, vía telefónica, a una amiga a matar una cucaracha.
    Me reí mogollón. Ella no
    :)


  3. Jajaja! Interesante aventura nocturna. Encima te tocó un animalito domesticado, no te puedes quejar…

    Un saludo!

  4. diegodelmar Says:

    me encanta la gente zumbada…

    besos da!!

  5. Fran Says:

    No sabría decirte si esto merece un estudio sobre el efecto del cambio climático sobre la orietación de las lagartijas, Madrid como hábitat ecológico cambiante, estudio sobre la comodidad de los pijamas H&M en cacerías, métodos de apañaiento capilar ante situaciones imprevistas de madrugada para lograr un efecto natural-cuidado, Normativas de las comunidades de vecinos en cuanto a asistencia a crisis vecinales o el uso de la escoba y la aspiradora como instrumentos de defensa del medio ambiente …..
    Yo solo sé una cosa segura: Yo a las 4 y pico de la mañana NO soy persona :D

  6. ídem Says:

    Yo viví una aventura parecida pero con mi madre y un ratón. La diferencia es que yo tengo pánico a los roedores y que yo la escoba la utilicé para espachurrar al bicho, que se había hecho fuerte en el salón…

  7. kiram Says:

    Ese animalito que camina por la calle…está vivo! hay que matallo!” Eso es lo que piensa mucha gente, pero si no lo saben, las lagartijas que viven en el balcón o en el patio de tu casa dan buena suerte, y se comen a bichos más indeseables como moscas, arañas, etc.
    Los ratones, mientran sean ratones y no ratas que se alimentan de gatos de lo enormes que son (que las he visto), sin problema. De hecho, en la tienda a mi madre se le coló uno, y era todo quisqui pegando berridos y subid@s a donde pillaran, y yo (casualidades de la vida) armada tb con una escoba lo saqué con sumo cuidado. ¿Lo más gracioso? A mi madre le entró la paranoia y unas semanas después se le coló un gatito chinquitín buscando calorcito y mi madre le soltó tan berrido que el pobre salió escopetado y traumatizado… snif.

  8. CrispideKeLos Says:

    yo estaba en ese campamento hipo proteico!
    y alli tb habia bixos :)

    amor, te voy a contratar xa que hagas desaparecer los ratones de mi casa! aunque cuando me di cuenta de que se alimentaban con la soja que guardaba en mi armario, y ya no queda na.. igual ni vuelven!

    pero estate con el ojo medio abierto por si te tengo que avisar a media noche, eh?
    muxus!

  9. David L. Says:

    Anoche tuve que inspeccionar toda la casa para asegurarme de que no había ningún animal no deseado. Me agobia pensar que mientras duermo pueda subir un bicho y meterse entre las sábanas, ¡menudo susto!

  10. kazemusha Says:

    Hijos de mi vida… ¿Qué han hecho los pobres animalitos, para ganarse nuestro desprecio, hasta el extremo de darles la Paz Eterna (escoba, veneno, zapatilla,… escoja usted el arma) sin pensárnoslo dos veces?
    Debo reconocer que hay un animal con el que no puedo ni plantearme el “indulto”: la cucaracha (la cuca, típicamente terrestre y jodidamente rápida o la chopa, con una autonomía de vuelo que recuerda a los 747). Si alguna de ellas se atreve a, simplemente, acercarse a mi espacio vital, el resultado es un cucarachicidio con premeditación, alevosia, nocturnidad y “crack-chof” triunfal…

    Lo reconozco, soy un mal bicho y deberían encerrarme…

  11. David L. Says:

    Cuando llego a casa por la noche, al salir del metro, tengo que subir unas escaleras que siempre están llena de cucarachas. Es horrible, subo los 50 escalones en 3,4 segundos…

    kazemusha, ¿tienes blog?

  12. La Ratita Presumida Says:

    Jo, no sé si eres más heroe por echar a la lagartija utilizando el ascensor o por aguantar a una vecina que cada veinte días te despierta a deshoras. ¿Has probado a empujarla también a ella con la escoba a ver si le da un poquito el aire y se relaja?
    Por cierto, si además de lagartijas, también tienes miles de cucarachas, tu casa es todo un zoo urbano…tienes mucho mérito de conciliar el sueño cada noche.

  13. kazemusha Says:

    Eres afortunado, por vivir en una ciudad en la que las cucarachas no son mayores que tu dedo índice, ni tienen licencia de piloto ;)

    Y no, no tengo blog :P ¡Sólo soy un aficionado a los blog con clase! :D

  14. kiram Says:

    Juas, dí que sí Kazemusha! Aquí la “chopas” son black hawks, o más bien los aviones japoneses kamikaces de la II Guerra Mundial, porque con su vuelo suicida tienden a querer estrellarse contra la cabeza de una… ilusas las pobres. Y en serio en Madrid hay minicucas comparadas con las que hay aquí, que por poco te pueden parar y pedirte un cigarro… Eso sí, la mejor arma contra las cucas: El gato, dícese de lindo animalito peludo y sádico que disfruta enormemente despateando a las cuquillas… (adivina quien le quitó la pata a la de la canción)
    Eso sí, pese a que aquí los mosquitos son enormes… como en la Meseta, en ningún sitio. Parecen seres venidos del espacio para chuparte la sangre! :D
    Y Kaze, no lo olvides…. tengo rehenes ;)

  15. BarakKhazad Says:

    er… pues sí que tenéis el sueño pacífico :) lucky you…

    mmh, sobre lo de “Tener una vecina adicta a los libros de autoayuda tiene sus ventajas, ya que en caso de necesitar un consejo sólo tienes que llamar a su puerta para recibir algunas teorías y ejemplos que te ayudarán a superar tu problema”, me plantea ciertas dudas.
    - que sea adicta a los libros de autoayuda no quiere decir necesariamente que ella haya superado sus problemas, y mucho menos, que sea capaz de darte consejos para los tuyos.
    - que sea adicta a los libros de autoayuda, hace plantearse porqué será adicta… a los libros… de autoayuda.

    probablemente la autoayuda sea de los pocos géneros con los que sucede que cuantos más libros ha leído una persona de eso, más denota que no tiene mucha idea sobre el contenido de lo que lee…
    ¿no?
    :-)

    (es una visión catastrofista, cínica, exagerada y con nocturnidad, que conste! :-)
    (que yo soy muy hierbas tmb cuando me lo propongo eh!)
    (de hecho el ultimo q leí se titulaba “¿Cómo dejar de hacerse pajas mentales?” XDDDDDDDD)
    (lo conseguí) (de las otras aun no me he librado… ni tengo intencion :)

  16. BarakKhazad Says:

    por cierto, tus emoticonos-smileys de esos, destrozan el uso inteligente que hago de los paréntesis, integrándolos con los emoticonos
    (o sea, que me joroban las sonrisitas, vaya! :- )

  17. Nita Says:

    Mejor que la aspiradora podeis usar la batidora, seguro que es mas efectiva a la hora de defenderos de bichos e invertebrados!

  18. calalola Says:

    qué suerte para tu vecina tenerte…

    yo vivo en el campo, las lagartijas me encantan, pero el otro día había una serpiente… aghhhhhhhhhhhhhh, mi Indy Jones, particular fue mi cuñado…, mi héroe… jajjajaja

    aún me da escalofríos cuando lo pienso…

    Besos

  19. eariandes Says:

    Es curioso lo de tu vecina, más que lo de la lagartija… aunque pensándolo bien, si yo me encontrara una rata en mi casa seguro que me da un infarto y despierto a todo el bloque con gritos histéricos; en ese caso me ahorraría tener que llamar a mis vecinos, porque vendrían ellos solos jejejeje. Con respecto a las cucarachas, no las soporto, las mato asfixiadas con veneno a una distancia prudencial. La última vez que tuve un contacto “íntimo y personal” con una fue a la edad de 10 años, un verano en el centro comercial Yumbo, viendo un espectáculo… algo se posó en mi mano, era fresquito y hacía cosquillas (donde yo vivo las cucarachas vuelan) inocente yo, creía que era una mariposa nocturna y no le di mucha importancia… hasta que la miré, ella me miró y con sus antenitas me saludó. La lancé lejos de mi con un espasmo casi epiléptico, era casi tan grande como mi dedo pulgar… no tengo noticias de ella, no escribe, no deja mensajes…

  20. Paco A. Says:

    Eres el justiciero de las lagartijas,tienes el cielo ganao con esa vecina

  21. Café Paris Says:

    Que buen vecino eres, pero si tienes que hacerle un regalo a Ana busca el libro de autoayuda “como sobrevivir a los animales sin despertar al vecino”,jajaj. Gracias por pasar por mi blog. Selene

  22. David L. Says:

    ¿Creeis que debería dedicarme profesionalmente a la caza y captura de bichos? Seguro que podría ganar un dinero extra.

    :)

  23. Paco A. Says:

    jajaja,si tuvieras un servicio de esos 24 horas seguro que podias sacarte una pasta. piensatelo, jaja


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